Del
2 al 6 de Abril se
celebró la cuadragésima edición de la Feria Nacional del Sello que se celebra
anualmente en la Plaza Mayor de Madrid.
El aumento del número de firmas expositoras, obligó a un aumento en el tamaño de la carpa climatizada que la albergaba, lo cual podía traslucirse, a igualdad de visitantes, en una sensación óptica de menor afluencia.
Afortunadamente, la afluencia de público visitante aumentó, no ya en paralelo a la superficie, sino por encima de ella. Todos los días, pero especialmente el miércoles inaugural, el jueves y las mañanas del fin de semana, la Feria presentaba un magnífico aspecto, con todas los participantes atendiendo al nutrido número de visitantes.
La
Exposición, no competitiva sino destinada a promoción y divulgación, acogió
continuamente a un número inusual de aficionados y curiosos. Los stands
institucionales, trabajaron incesantemente atendiendo a la clientela que se
acercaba. Las vitrinas de la RCM-FNMT. eran visitadas continuamente. La
organización agotó los catálogos y otros regalos promocionales antes del
domingo, debiendo sustituirlos por otros. En cuanto a CORREOS, como en los
viejos tiempos, atendiendo colas de clientes durante casi toda la jornada.
Económicamente,
parece que la crisis anunciada hizo mella en el gasto de algunos clientes, pero
en conjunto, el incremento de compradores debió compensar, en general, a las
firmas de toda España (y alguna Europea) presentes en la Feria.
En
suma, sin inventos ni exageraciones innecesarias, la edición XL dio la talla.